Desde luego Guillermo del Toro y su “chico demonio” son una apuesta casi segura para este año, al menos, en lo que a cine palomitero de calidad se refiere, estamos ante una de las pocas secuelas que tienen buena pinta.
La verdad es que lo que te venden en el trailer es una película con el estilo y le esencia de la primera entrega pero más grande, más espectacular y, porque no decirlo, más cañera.
Desde luego pinta bien, y en esta ocasión puede que los “malos” no sean tan carismáticos como en la anterior pero seguro que hacen todo lo posible por ponerselas dificil al infernal heroe y su pandilla de amigos también bastante raros.